¡Y encima es divertido!

Lo que hoy os muestro no es el típico programa, sino un truco para quitar publicidad (realmente, como veremos ahora, podemos quitar cualquier elemento) de una web.

El principal uso que le doy es en Grooveshark, una página para escuchar música en streaming a la que me aficioné tras los cambios de Spotify (que además tenía que ejecutar emulando la versión de Windows).

Grooveshark se ejecuta en cualquier navegador, es gratis y tiene mucha, mucha música. Lo malo, que la versión gratuita incluye banners de publicidad, algunos de ellos con sonidos en bucle que no dejan disfrutar de la música (para mí, esto es un gran fallo, meter publicidad está bien, pero no puede estar repitiéndose de continuo). El caso es que para quitar esa molesta publicidad, utilizo un script de Rootof Creations, que aparte de efectivo es muy divertido.

Lo primero que tenemos que hacer en nuestro navegador habitual (esto funciona, que yo sepa, en Chromium, Chrome, Firefox e IE9) guardar un marcador/favorito que vaya a:

“ javascript:var s = document.createElement(‘script’);s.type=’text/javascript’;document.body.appendChild(s);s.src=’http://erkie.github.com/asteroids.min.js’;void(0); ”

Y, cuando estemos navegando y queramos quitar un banner molesto, pulsamos sobre el marcador/favorito. Veremos aparecer un triángulo en pantalla. Muy bien, el funcionamiento es sencillo, se mueve con las flechas y se dispara con el espacio. Sí, sí, se dispara, y ¡aquello a lo que dispares desaparecerá! Os dejo un vídeo para que lo veáis en funcionamiento.

 

Por esto (sacado de las condiciones del servicio de Google Drive):

“Tú mantienes cualquier propiedad intelectual que tengas en tu contenido. Lo que es tuyo sigue siendo tuyo.
Cuando subes o envías de alguna otra forma contenido a nuestros servicios, das a Google (y a otros con los que trabajamos) licencia para usar, almacenar, reproducir, modificar, crear obras derivativas (resultantes de traducciones, adaptaciones y otros cambios que hacemos para que tu contenido trabaje mejor en nuestros servicios), comunicar, publicar, mostrar públicamente y distribuir dicho contenido.”

Y ojo, que yo estoy muy de acuerdo en que compartir en bueno, pero según qué cosas. ¿Y si quiero usar Google Drive para tener archivos personales sincronizados (fotos personales, etc)?

Porque no hay que olvidar que el negocio de Google es la publicidad, y para optimizar la publicidad tienen que conocer nuestros gustos, y qué mejor manera de conocer nuestros gustos que conociéndonos individualmente (y ahora piensa en la frase de “das a Google (y otros con los que trabajamos)”.

Además, no hay aplicación de escritorio para Linux. Los eternos olvidados….

 

 

 

 

¿Te apetece probar un Sistema Operativo? ¿Quieres hacerlo sin tener que borrar el que usas ahora, ni hacer arranques duales?

¿Usas Windows y necesitas usar una aplicación que sólo hay para Linux (o viceversa)? Incluso, ¿te apetece probar Mac OSX? ¿Windows 8?

¿Quieres rellenar online el modelo 037 de Hacienda y sólo funciona en Internet Explorer en Windows? (Ejem, ejem, cosas mías)

¡Para eso se inventaron las máquinas virtuales! Vamos a ver cómo crear una; como siempre empezamos instalando el programa en cuestión, en este caso VirtualBox. Podeis encontrar el instalador en la página del programa o en los repositorios de software de las distribuciones Linux. Una vez instalado vamos a crear una máquina virtual nueva. Para ello, desde la ventana principal del programa pinchamos en “Nueva”, lo que nos abrirá un asistente donde podremos indicar las características de nuestra máquina.

Asistente de creación de máquina virtual

Primero habrá que dar un nombre a la máquina y seleccionar entre los posibles, el sistema operativo que vamos a instalar en ella, luego elegimos la cantidad de RAM de nuestro PC que vamos a destinar a esa máquina para terminar indicando el tamaño del disco duro virtual que tendrá.

Vamos a detenernos un momento en el apartado del disco duro, pues tenemos varias opciones a considerar:

Al ser el primer disco de la máquina (normalmente para un uso “casero” será el único), debemos marcar la opción “Disco duro de arranque”. Y luego vemos que podemos crear un disco nuevo o elegir uno existente, si tuvieramos alguno. Al hacer clic en Siguiente se abrirá el asistente de creación de disco duro virtual, que es donde vamos a encontrar realmente la “chicha” del asunto.

¿”Expansión dinámica” o “tamaño fijo”? ¿Qué es cada cosa? Vamos primero a explicar un poco como funciona esto del “disco duro virtual”. Cuando creamos una máquina virtual, en el equipo anfitrión (nuestro ordenador) se crean una serie de archivos de configuración de la máquina virtual donde están los datos de la misma y un archivo que “hace de disco duro”. Este archivo, lo podemos crear de dos formas:

  • de un tamaño fijo, es decir, si creamos un disco duro virtual de 20GB, en nuestro ordenador se creará un archivo de 20GB.
  • Si creamos el disco duro virtual como disco de “expansión dinámica” lo que ocurrirá es que ese archivo que se crea en nuestro ordenador tendrá un tamaño inicial e irá creciendo en función de las necesidades de la máquina virtual. 

Cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes, pero yo, para un uso “doméstico” prefiero crear discos de tamaño fijo.

Bueno, tras este inciso, y una vez superado el asistente nos mostrará un resumen de la configuración que hemos puesto a la máquina y al pulsar en “Terminar” se creará la misma.

Ya tenemos esa máquina virtual, ahora toca instalar el sistema operativo. Esto se hace como siempre, con un CD de instalación o una imagen del CD (lo que nos bajamos antes de grabarlo). Pero tenemos que indicar a la máquina virtual que cuando arranque lo haga desde el CD o la imagen del mismo. En esta secuencia de imágenes vemos paso a paso cómo hacerlo.

Y ya podemos arrancar la máquina e instalar el sistema operativo y usarlo como si tuviéramos otro ordenador en casa. Os dejo unas interesantes notas sobre el uso de Virtualbox:

  • Cuando estamos “dentro” de la máquina virtual no podemos mover el ratón fuera de ella para usar nuestro ordenador. Para salir de ella, debemos pulsar la “tecla anfitrión”, por defecto CTRL derecho. Si instalamos en la máquina virtual las “Guest additions” (En el menú superior de la ventana, Dispositivos –> Instalar “guest additions”) el paso del ratón y teclado del host anfitrión a la máquina virtual se hace sólo.
  • Si queremos que la máquina reconozca algún dispositivo USB que tenemos conectado (el adaptador Wifi, un pendrive, la impresora, etc), debemos activarlo en: Dispositivos –> Dispotivos USB –> Seleccionar el dispositivo en la lista. Lo mismo para CDs o imágenes de CD.
  • La configuración de red (Dispositivos –> Adaptadores de red) recomiendo hacerla como “adaptadores puente”, de esta forma la máquina virtual se conectará a la red de igual manera que nuestro PC (y podrás navegar con ella, ver carpetas compartidas de otros equipos de la red, etc)
  • Podemos compartir carpetas entre las máquinas, lo que resulta muy útil para pasar documentos de una a otra.

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